MI VOZ LÍRICA ESCRITA

Keren Padilla Mi voz escrita

RECIENTE


EMBARAZO

– Primer Trimestre –

Me alegra tanto poder escribir sobre este tema, no saben cuánto esperé vivir esta etapa en mi vida. Mi intención en esta serie de notas, es compartirles lo que significa para mí como cantante y artista vivir esta experiencia única y maravillosa. En esta ocasión, voy a hablarles sobre cómo transcurrió el primer trimestre de mi embarazo. 

El primer consejo que me dio el doctor y algunas amigas fue: escucha tu cuerpo. El cuerpo es el instrumento de un cantante. Escuchar al cuerpo, en realidad, no es algo tan difícil de hacer, lo difícil es hacer caso a lo que tu cuerpo te pide o te dice.

Los primeros dos meses transcurrieron con mucha normalidad. De hecho, a la quinta semana de embarazo -mi bebé tendría quizás apenas unas 3 semanas de crecimiento- teníamos una sesión de fotos en blanco y negro. El día anterior a estas fotografías, ya tenía el embarazo confirmado por segunda vez. Daysy, un termómetro de fertilidad, encendió sus tres luces, indicando que en efecto estaba embarazada. El día anterior, la prueba de orina dio también positivo. Solo quedaba por realizar la prueba de sangre en el laboratorio. 

Ahora, volviendo a las fotografías, estas fotos eran muy especiales para mí, porque después de tantos cambios de look y peinados en mi cabello, esta vez, íbamos a utilizar la forma natural de mi pelo. Para esta sesión, ya sabía que mi bebé me acompañaba, pero aún no sentía ninguna diferencia o alteración física. Tenía la misma energía, incluso ese día hicimos como ocho cambios de vestuario. Terminé exhausta pero muy feliz, porque las fotografías quedaron hermosas, y porque la sensación de saber que ya mi bebé estaba dentro de mí, acompañándome, era indescriptible. 

Una semana y un par de días después de esas fotografías, empezaron los achaques, eran nauseas y vómitos; apenas estaban comenzando, no tenía idea de lo que vendría después… Me dijeron que los achaques eran síntomas que confirmaban que bebé estaba creciendo y desarrollándose, esto era lo que me mantenía con actitud positiva.

Durante la semana número nueve de embarazo, tuve dos días seguidos de grabación. Estábamos preparando material audiovisual para la plataforma “Escena Digital”. Un catálogo digital de artistas latinoamericanos que creó Ópera Latinoamérica. Para entonces los ensayos se intensificaron. 

Paralelo a las grabaciones de video, tenía en pocos días, mi primer show de ópera como soprano: “Mozart 💔”. Allí interpreté a un personaje llamado Coralia, al lado de mi maestro de canto, que interpretaba a Franco. Canté tres arias, una de ellas de concierto que duraba aproximadamente 10 minutos, además de dos dúos de ópera. El repertorio abarcaba las óperas de “Las bodas de Fígaro” y “Don Giovanni”. El show fue todo un éxito y aunque mi estómago estaba bastante inflamado (por todos los cambios que experimentaba mi cuerpo), aún tenía la energía suficiente para trabajar en escena. 

Tenía unas once semanas de embarazo cuando presentamos el show y me sentía fenomenal, lo disfruté muchísimo, fue una experiencia hermosa. En ese momento, la mayoría de los los espectáculos en el entorno, eran grabados y posteriormente publicados. En nuestro caso, “Mozart 💔” fue transmitido completamente en vivo y eso lo hizo realmente emocionante. 

Para entonces, el entrenamiento vocal con mi maestro, era de dos clases a la semana de canto, de una hora cada una, o una vez por semana haciendo las dos horas juntas. Mi voz estaba intacta, pero llegó el momento en que en una clase de dos horas tuvimos que hacer varias pausas: escucha tu cuerpo

Me sentía débil, lo cual era totalmente normal: no estaba alimentándome bien y por ende no tenía energía para cantar. Los achaques empezaron a intensificarse y mis mañanas sobre todo, se tornaron cuesta arriba. Mi estómago estaba súper inflamado y vomitaba mucho, la acidez hizo que sintiera la garganta un poco irritada, pero por dicha esto no influyó en mi voz. Tampoco podía desayunar porque no aguantaba el olor a la comida sobre todo por las mañanas.

Siempre he creído en la importancia de la alimentación y el ejercicio (entre otras cosas) para mantener un cuerpo sano, y que un cuerpo sano es pilar para una voz sana. Ambas cosas siempre han sido sumamente importantes dentro de mi rutina como cantante. Obviamente no pude hacer nada de ejercicio en este primer trimestre, y esto me hacía tanta falta. Empecé a notar la realidad y verdad escondida en que un cantante “canta con su cuerpo”. Mi voz siempre estuvo perfecta, siempre, pero el cuerpo estaba débil y no tenía en dónde “apoyarme”. La energía que necesitaba para cantar empezó a decaer. 

En este periodo, bajé como 5 kilos de mi peso usual por causa de los achaques. En los controles médicos el doctor me indicó que bajar de peso, en este momento del embarazo, era muy normal. Gracias a Dios, él siempre me confirmaba que todo estaba muy bien con mi bebé y eso me tranquilizaba.

Terminé el trimestre teniendo la obligación de descansar incluso durante todo el día. Esto fue muy difícil para mí, porque me encanta estar siempre activa. Aún así, no sabía que lo realmente duro vendría durante el siguiente trimestre. 


ANTERIORes


VALOR


Yosuf Karsh fotografió a la gran Jessye Norman y dijo esto sobre ese momento: “Ella era desalmadamente infantil, entusiasta y libre de pretensiones de ‘prima donna’. Ella hablaba de su magnífica voz casi como una entidad separada -un único regalo dado por Dios- para ser cuidado, protegido y cuando es necesario apaciguado.

¿Qué hermosas palabras verdad? ¡Qué bella impresión plasmó Jessye en ese momento para este hombre! Qué maravilloso sería que las personas que nos rodean hablasen lo mismo de nosotros pero, cómo lo harán cuando a veces sucede que nosotros mismos no nos damos ese valor. 

¿Por qué es que no nos damos el valor que tenemos? Quizás por lo que los de nuestro entorno exigen o esperan. Me refiero a que nos hacen creer que el valor se mide por cuántos concursos hayas ganado, cuántos títulos hayas obtenido, en qué teatros hayas cantado o con cuáles maestros hayas estudiado, la lista podría ser infinita. 

¿Te suena esto familiar? ¿Has sentido alguna vez que minimizan tus esfuerzos y dan por menos tu trabajo o tu talento? Cuando yo llegué a Costa Rica después de vivir en Perú me sorprendí mucho del montón de cosas que se les restringía a los estudiantes de canto principiantes. Creo que el panorama poco a poco ha ido cambiando, porque sabemos que un cantante se forma en una gran medida en los escenarios. Yo tenía apenas dos años de estudiante cuando pisé por primera vez un escenario profesionalmente. Si me preguntas si estaba lista, mi respuesta sería que probablemente no, pero ¿cuándo se está listo?. Siempre podría salir mejor y aún así existe algo innegable: siempre doy lo mejor que tengo para dar. 

Cada uno de nosotros tenemos un don y a veces no lo compartimos porque pensamos que no somos nadie. A veces nos hacen pensar en cosas como esta: “pero una cosa es Jessye Norman y otra muy diferente sos vos.” ¡Y por supuesto que sí!

Una vez escuché una entrevista de Renata Scotto donde hablaba de cuántos cantantes maravillosos existen en el mundo y de los cuales nunca llegaremos a oír. Ella decía en ese momento, cosas como que para ser un buen cantante no hay que cantar en el Met, por ejemplo. 

Yo no se tú pero no cuidar o proteger ese único regalo dado por Dios es una injusticia. Tú no tienes que ser como nadie más, no tienes que esperar “llegar a ser” para sentirte valorado. Tú hoy ya tienes todo el valor; déjame decirte que no se enciende una luz para ponerla debajo de una cama, si no más bien para alumbrar una habitación.

Cuando estudiaba canto en Perú, mi maestra de canto me dijo en una clase: “Tú piensa que Dios esta mirándote cuando estas cantando, porque eso es algo que Él te dio y Él te lo dio para que lo compartas y para que des lo mejor que tienes para dar, entonces es un don. Tú no sabes todo lo que puedes hacer con tu voz, puedes sanar a una persona triste por ejemplo, puedes darle alivio, puedes darle consuelo”.

Cuando empecé a escribir este blog, dudé por un momento en compartir públicamente mis pensamientos y lecciones. Después tomé la decisión de hacerlo para ayudarme a mi misma, realmente me ha funcionado como una terapia. Hoy, no imaginas cuantas personas me han escrito diciéndome que estas notas los han ayudado mucho. Hace unos meses un joven cantante muy especial me dijo que había leído mi blog y que después se puso a cantar y sintió cosas nuevas y descubrió él mismo algo que le había tomado mucho tiempo resolver. ¡Qué maravilloso!

Pienso en lo importante de darle nosotros mismos a nuestra voz (o a lo que hacemos) el valor que merece, con la voz me refiero a eso que sientes que arde en tu corazón. No te detengas, por nada ni nadie, y como Jessye Norman, cuídalo, protégelo y cuando sea necesario también apacígualo. 


Acrisolada


Desde Madrid, hoy, el día de mi cumpleaños, termino de escribir esta nota. En ella les hablo sobre el cambio de cuerda que realicé recientemente. 

Les comenté en mi última nota, “Transición”, que la palabra que define este proceso es: “Acrisolada.” Este término me motivó y me inspiró mucho a enfrentar este proceso tan único y especial. Descubrí esta palabra una mañana durante una de mis lecturas. Acrisolar significa: “Depurar, purificar en el crisol por medio del fuego, el oro y otros metales”, también “purificar, apurar”. Las cualidades humanas, son las que pueden ser depuradas o purificadas; al ponerse estas bajo prueba,  terminan siendo mejoradas. Sentí, a inicios de este año, que estas cualidades maravillosas que Dios me regaló a través de mi voz, tenían que pasar por el fuego. 

Quiero explicarles porqué y cómo se dio este cambio de mezzosoprano a soprano. Como lo he dicho en otras oportunidades, todo esto se ha dado de manera natural y fluida, pero creo que ha sido trascendental el rodearme de un buen equipo de trabajo, de mente positiva, que han creído en el proceso y se han entregado a él, tanto como yo. También me ayudó mucho investigar sobre los distintos procesos de tantas cantantes. 

Después de un viaje a Europa hace unos años, regresé a Costa Rica y al paso de unos meses tomé una decisión radical: no trabajar con ningún maestro de canto. Sabemos la importancia de los maestros de canto, entonces por favor, no tomen esto como un consejo o pauta a seguir. Lo importante acá es que conseguí grandes resultados con esta decisión. Nada de lo que está pasando ahora, ni de lo que vendrá, sería posible sin haber vivido todas y cada una de las cosas que viví, ya sea por decisión propia o de forma circunstancial. 

Estuve trabajando sola por casi dos años, noté  cosas en mi voz y empecé a experimentar: trabajaba repertorio grave en unos meses y repertorio agudo en otros. Acá un aviso importante: por favor no intenten esto sin ¡“supervisión médica”! En este punto me di cuenta que mi voz tenía una gran versatilidad y que podía, aún sin saber cómo, hacer cosas que antes no.

También comencé a buscar nuevamente mi eje, mi centro, la confianza y seguridad que por diversas situaciones habían sido afectadas. Trabajar la mente y las emociones como cantante o como persona, es fundamental, como ya sabemos, cantar no se trata solo de la voz, intervienen muchos factores más.

Estuve afrontando con valentía la situación, hasta que todo llegó a un punto que no pude sostener más. En un concurso de canto, en el cual no superé tan siquiera las primeras eliminatorias, me di cuenta que era momento de tomar otra decisión. No pasar una sola etapa de ese concurso (habiendo llevado muy bien todos los concursos anteriores en los que participé), no significó una desgracia para mí, ¡más bien fue maravilloso! Este fue el impulso y el punto de quiebre para el siguiente paso: buscar ayuda. Sabía que con todas las cosas nuevas que estaba sintiendo en mi voz, necesitaba alguien que me ayudara a manejarlas. 

Ante mi negativa de trabajar con algún maestro de canto, opté por buscar a un colega, un profesional que admiro y siempre me ha respetado como cantante. Mi corazonada dio resultado y él me confirmó que, en efecto, mi voz era la de una soprano de voz grande y registro amplio.  La primera fase de este trabajo duró un año. Tenía que aprender a manejar mi voz de otra manera; pero el trabajo más importante fue dominar mi mente y mis pensamientos y al final lo que más me costó fue tomarle el gusto a los nuevos sonidos y sensaciones. Por qué les comento esto: porque a mí nunca me gustó la voz de soprano. Todos los maestros que tuve (a excepción de una sola, mi querida Guadalupe Gonzales) creían en mi voz de mezzo. 

Este cambio ha sumado tanto a mi vida, me ha hecho sentir de nuevo libre y genuina. También mi entorno se ha expandido y ahora estoy rodeada de un equipo de apoyo fabuloso. José Arturo Chacón pasó de ser mi colega … a ser mi maestro, un tipo de relación que no estaba buscando, pero que se dio de la manera más respetuosa y profesional. Me siento tan feliz y aliviada de haber encontrado, luego de muchas idas y vueltas, a mi maestro de canto. Feliz también de trabajar al lado de un grupo de personas que lo único que buscan es verme dando mi mayor potencial, crecer y volar cada vez más alto.

Seguramente al leer estas líneas todo parezca fácil, pero no fue tanto así vivirlo. Ahora entiendo por qué muchos cantantes no llegan a la meta, no consiguen crecer o no toman la decisión de afrontar estos procesos: porque no están dispuestos a enfrentar los cambios… cambios que suelen ser muchas veces dolorosos. Ahora que veo en retrospectiva me doy cuenta que, en realidad, este proceso pudo haber sido muy difícil, pero Dios me dio las herramientas para que fuese de otra manera. 

La carrera del cantante implica una búsqueda permanente de perfeccionamiento, pero recuerda que para conseguir oro, éste antes debe de pasar por el fuego. ¿Qué tanto estás dispuesto a enfrentar sobre ti mismo? Sé que apenas estoy empezando y que queda aún mucho trabajo por hacer, pero esto es lo emocionante y divertido que nos regala Dios para vivir.


OTROS TÍTULOS


TRANSICIÓN LÍRICA

PRIVACIDAD LÍRICA

CRÍTICA LÍRICA

CRISIS LÍRICA

EXPOSICIÓN LÍRICA

OPORTUNIDAD LÍRICA

ACEPTACIÓN LÍRICA

2 comentarios sobre “MI VOZ LÍRICA ESCRITA

  1. Te felicito Keren los qu te vimos en tu época escolar podiamos distinguir muchas virtudes de tu adolescencia y muchos talentos. El que yo recuerdo es la música y tu don para enseñar. Te mando un abrazo

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    1. Estoy tan feliz de leer que este primer comentario en mi blog es de usted. Recuerdo con especial cariño su entrega en sus clases de literatura, que sin duda han dejado muchas huellas. Gracias y muchas gracias por sus palabras, no saben lo que significan para mí! Me han sacado algunas lágrimas… Un abrazo a la distancia. 💖🌷

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